
Cada vez que me miro al espejo, me pregunto quien es esa persona que me mira a los ojos con una sonrisa en los labios. También me pregunto si se trata de la misma persona que he visto los días anteriores. No sé como responder estas preguntas, pero tengo la fuerte sensación de que soy el mismo de ayer y el mismo de la semana pasada. Incluso siento que, en esencia, soy el mismo desde que era niño, desde que tengo memoria. En otras palabras, hay algo de mí que se mantiene intacto, a pesar de los años.
Obviamente, no es mi cuerpo el que se mantiene incólumne, ni mis ideas, ni mis recuerdos, ni mis sensaciones. Incluso mis componentes básicos han cambiado, mis células se han renovado completamente varias veces durante el transcurso de mi vida. Sin embargo, algo de mí permanece siempre inalterado.
¿Qué pasaría si de pronto me olvidara de todo lo que sucedió en el pasado y no quedara más que esa identidad básica y esencial? ¿acaso no seguiría siendo el mismo? Tengo el convencimiento que hay algo dentro de mí, que no son mis experiencias, ni mi cuerpo, ni mis estados de ánimo, ni mis sensaciones. Digo esto porque todo lo anterior podría cambiar radicalmente y yo seguiría siendo el mismo.
Ese elemento interior que permanece inalterado en el tiempo ¿qué es? ¿quién es realmente? Cuando observo mi cuerpo, mis pensamientos, mis emociones y mis sensaciones físicas ¿quién es el que observa? ¿quién es el que dice: estoy observando un pensamiento que acaba de surgir en mi mente?
Las tradiciones espirituales lo llaman "el Testigo" y se refieren a este observador como parte de un Ser eterno único, un Testigo común al interior de todos nosotros ¿Qué fuerte, no?






Otra posibilidad
Disculpa lo atrevido pero.... otra posibilidad es que ese testigo del que hablas sea sólo un espejismo.... lo que es mas algunas tradiciones (budismo Zen) dicen que ese espejismo es el origen de todos los males.... o por lo menos de nuestro sufrimiento..